Publicado: 10 de Mayo de 2012

Entrevistamos a la Directora General de OSALAN, el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales Prevention World 2011-04-26 00:00:00

¿Podría hablarnos de los planes de actuación que se van a llevar a cabo durante este año por parte del organismo que usted dirige?

Partimos de la estrategia de Seguridad y Salud Laboral en este caso del periodo 2011-2014. Muchos de los proyectos están dirigidos a la enfermedad profesional, entre ellos el sistema de la sospecha. Éste consiste en que cada vez que los servicios de prevención o los médicos especializados o de sanidad primaria realizan una sospecha sobre un posible diagnóstico de enfermedad profesional nos la envían a OSALAN. Nosotros entonces la investigamos y si vemos que es cierto, la trasladamos a la Seguridad Social.

La historia clínica laboral es otra de las actuaciones que se contemplan, es decir, que el paciente no sólo tenga una historia clínica de enfermedades pasadas, sino también de posibles enfermedades futuras debido al trabajo que desempeña.

También nos centramos en proyectos de concienciación de la sociedad en temas de seguridad y la salud. Queremos crear una “conciencia preventiva” para que todo el mundo comprenda que cualquiera puede sufrir un accidente o enfermedad profesional. Esto lo apoyamos con otras acciones muy importantes como la formación y la generación de conocimiento a través de la investigación.

Desde su punto de vista, ¿Qué sector cree que necesita más ayuda para cumplir la ley de prevención de riesgos laborales y cómo se podría actuar para ello?

El sector que más ayuda necesita son las pymes, pero en realidad todos los sectores tienen sus propios riesgos laborales. 

El sector primario es poco numeroso y, sin embargo, tiene un alto índice de peligrosidad. El sector servicios, aparte de ser más numeroso, tiene sus propios riesgos.

Por eso es fundamental hacer evaluaciones de riesgos. Además, habría que tener una vigilancia de la salud adecuada al trabajador.

¿Es necesaria todavía más formación y concienciación a todos los niveles de organización en temas de salud laboral? ¿Alguna idea para llevar a cabo?

Sí, es básico, porque la concienciación y formación hacen que todos tengamos en mente que el accidente laboral es parte de nuestro trabajo. Por ello, para 2011 hay planeadas más de 120 acciones concretas para evitar accidentes.

Últimamente podemos leer algunas noticias sobre algunos colectivos profesionales, como por ejemplo los profesores, que piden que se amplíe el catálogo de enfermedades profesionales con dolencias que están sufriendo derivadas de su puesto de trabajo. ¿Qué opina usted sobre este tema? ¿Es necesaria una actualización de esta lista de enfermedades profesionales en estos casos?

Efectivamente, ya que hay enfermedades profesionales que no están aún dentro de la lista, aunque sí estén reconocidas como enfermedades relacionadas con el trabajo. Además, enfermedades emergentes como son el estrés, el acoso o las relacionadas con los nuevos puestos de trabajo en ámbitos como el medio ambiente, no están todavía estudiadas o catalogadas. 

Actualmente se está detectando un menor índice de enfermedades profesionales registradas, ¿a qué cree que puede deberse?

El número de enfermedades registradas va creciendo paulatinamente. El problema se debe a que no se registran todas las que se conocen. Existe un registro paralelo importante de enfermedades profesionales, de ahí que con acciones como el proyecto de sospecha se pretende ampliar el registro oficial. 

Siguiendo con el tema ¿Cómo funciona el sistema de registro de las enfermedades profesionales? ¿Cómo se aplican y se aportan soluciones desde estos registros al campo de la prevención de riesgos laborales?

Cuando se detecta una enfermedad profesional la Mutua lo traslada a la Seguridad Social para que lo tramite como tal. Normalmente de aquí surge un subregistro que sería como la punta del iceberg para detectar otras enfermedades ocultas. Por ejemplo, conocemos que el amianto produce enfermedades  respiratorias, pero ahora también conocemos que provoca transtornos musculoesqueléticos. 

Desde estos registros se aportan soluciones partiendo siempre de la prevención, que es nuestra principal premisa. Lo segundo es sacar siempre a la luz las posibles enfermedades ocultas. 

¿Qué le parecen algunos casos en los que se tardan años y años de juicio para que a un trabajador se le reconozca una enfermedad profesional, algunas veces incluso después de morir el afectado? ¿Cómo podría darse más rapidez a estos procesos tan largos? ¿Se está realizando alguna actuación específica para ello en el País Vasco?

En primer lugar, el trabajador no debería bajo ningún concepto llegar a juicio para demostrar que puede tener una enfermedad profesional. Se debe llegar a diagnosticarlas y reconocerlas sin tener que recurrir a pleitos. Por su parte, la Seguridad Social tendría que responsabilizarse de que toda enfermedad profesional figure en la lista. Un fondo económico para resolver la situación seria la solución. 

Para evitar situaciones como estas, queremos fomentar el sistema de sospecha y la creación de una conciencia de prevención en todos los ámbitos de la sociedad, como actualmente estamos desarrollando en el País Vasco.

¿Cuál es nuestra situación, respecto de prevención y registro de enfermedades profesionales respecto del resto de Europa?

Es difícil de decir. Los países europeos (como Francia, Finlandia o Alemania) han seguido caminos distintos al nuestro. En España estamos en una fase en la que tenemos que lograr que la enfermedad sea reconocida. Es nuestra asignatura pendiente, por lo que debemos realizar una buena prevención y vigilancia de la salud y el riesgo específico.

 

Las primeras transferencias en materia de Trabajo, Sanidad, y Seguridad e Higiene al País Vasco datan de 1979, 1980 y 1985. Los antiguos Gabinetes de Seguridad e Higiene en el Trabajo que funcionalmente comprendían las áreas de Seguridad, Higiene, Medicina y Formación realizaban distintos planes de actuación, en general planes anuales cuya ejecución dependía de la Dirección de Trabajo.

En 1988 el Departamento de Sanidad y Consumo en su Dirección de Salud Pública creó una Unidad de Salud Ocupacional que asumió las funciones de salud laboral en cuanto a los Servicios Médicos de Empresa, incluyendo los controles establecidos por la Organización de Servicios Médicos de Empresa (OSME).

A partir del convenio número 155 de la OIT sobre seguridad y salud de los trabajadores y medio ambiente de trabajo, y de la Directiva Marco 89/391/CEE sobre la mejora de la seguridad y la salud de los trabajadores en el medio de trabajo, se creó la necesidad de unificar las actuaciones que estaban divididas entre el Departamento de Salud y el Departamento de Trabajo.

Así, la Ley 7/1993, de 21 de diciembre, crea el Instituto Vasco de Seguridad y Salud laborales, bautizándolo como OSALAN. Osa que significa salud y lan que significa trabajo. Esta nueva institución se constituyó como Organismo Autónomo administrativo del Gobierno Vasco adscrito al Departamento de Justicia, Economía, Trabajo y Seguridad Social, el actual Departamento de Empleo y Asuntos Sociales. De este modo, Osalan se convierte en el referente encargado de gestionar, coordinar y promover las diferentes actuaciones relacionadas con la salud de las personas trabajadoras.

Sus competencias se extienden a todas las ramas de la actividad económica en que haya trabajadores empleados, incluidas las administraciones públicas, las cooperativas de trabajo asociado y las demás cooperativas en relación con sus socios de trabajo. Respecto a los trabajadores por cuenta propia, Osalan llevará a cabo actividades de promoción de la prevención de riesgos. En definitiva, Osalan será el órgano encargado de transmitir la Cultura de Prevención que emana de las Directivas Europeas y de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
 

PIlar Collantes es Licenciada en Derecho con un Master en Criminología. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Ex secretaria de acción sindical y Salud laboral de UGT País Vasco. Miembro nato del Consejo de OSALAN por UGT. Actualmente es Directora General de OSALAN / Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales.